Hace unos días, concretamente los días 25 y 26 de septiembre, tuve ocasión de participar en un curso de Facilitación Gráfica impartido por Israel Alcázar de TWY (@ialcazar) y Pablo Tortorella de Kleer (@pablitux). Que el orden de los factores no altere el producto. Pues bien, acabé en este curso de casualidad, ya que era mi compañero Leo Díaz (@leodmurillo) el que iba a ir en primera instancia; pero le entregaban ese día el bólido nuevo que se ha comprado, y dejó de lado los rotuladores… de momento. Bien, como conozco a Israel (a Pablo todavía no tenía el gusto, y en solo 8 horas aluciné con su estilo) mis expectativas eran altas, digamos que de 7 sobre 10, ya que sabía que como mínimo unas cuantas cosas buenas iba a sacar. No pongo más de un 7 porque al fin y al cabo en las formaciones que yo imparto ya utilizo técnicas gráficas constantemente, así que tampoco era nuevo del todo para mí. Pero resulta que, ¡oh sorpresa!, durante el propio transcurso, pero especialmente al acabar y hacer repaso mental de las dos jornadas, me di cuenta que a pesar de que yo me apoyaba en elementos gráficos en el desarrollo de las formaciones, este curso me había abierto los ojos a muchos aspectos que, por las causas de siempre (prisa, falta de tiempo, tendencias adquiridas de las que cuesta desprenderse…), no había tenido en cuenta. Y son muy importantes. En esencia, las claves.

Así que si mis expectativas iniciales eran de 7, reconozco que el valor de lo que me he llevado es de 10. Voy a intentar explicar en qué consiste ese descubrimiento de algo que aparentemente ya sabes.

¿Por qué dibujamos?

No se los demás, pero yo por necesidad. Cuidado, no me estoy refiriendo al día a día (no dibujo desde que era pequeño), sino concretamente cuando llevo a cabo una facilitación. Cuando explico algo, me cuesta hacerlo si no dispongo de un apoyo en el que ir plasmando las ideas, conceptos, entidades, relaciones… Cuando entro en una sala de formación y no veo rotuladores, empiezo a ponerme nervioso. Por eso, suelo llevar conmigo siempre un juego en la mochila. Pero… cuando no veo pizarra, os juro que ahí sí que me dan ganas de irme. Sé que la gente solo va ser capaz de captar y retener la mitad de lo que explique, en comparación a cuando me apoyo en este tipo de elementos. La expresión gráfica de la esencia de la parrafada que estés soltando, sirve: - A modo de resumen

  • A modo de esquema
  • A nivel mnemotécnico
  • Como “mapa mental”
  • …y un largo etcétera.

Aparte de las implicaciones neurológicas que tiene para el receptor el apoyar visualmente un discurso recibido por el canal auditivo. A todos los niveles. Entonces, si conocemos las razones…

¿...por qué no intentamos conseguirlo de verdad?

Muy bien, así que resulta que toda la vida empleando un recurso valiosísimo, y sin haberme parado a pensar de verdad en su valor, en la técnica, en los detalles, en los recursos a mi alcance para hacerlo mejor… simplemente, “pintando” por instinto. Esta reflexión no me sentó muy bien. Y es que realmente lo que Israel y Pablo – al menos en mi caso – me aportaron fue un derribo de barreras mentales importante, además de la apertura a un mundo conocido pero totalmente inexplorado.

¿Por qué vas a hacer esto…

…si puedes hacer esto?

La magia del color: solo uno o dos, ya marcan la diferencia[/caption] A una persona con un mínimo de experiencia, el primer dibujo le lleva 10 segundos y el segundo 20. ¿De verdad no merecen la pena esos 10 segundos? A lo mejor del segundo alguien saca una foto como complemento a sus notas. Del primero, difícilmente. Si piensas que es difícil hacerlo porque no sabes dibujar estás en un error. Quizá te sea difícil conseguir imitar un dibujo de otro, pero no el que hagas tuyo. Cuando aprendes un “alfabeto” propio de dibujos típicos, pasan a forman parte de tu diccionario particular, y dibujar a un usuario es igual que dibujar una “A”.

Caja de Herramientas

Básicamente, tras la transformación psicológica inicial, te das cuenta que te vas de allí con un conjunto de trucos, consejos, atajos, y cajoncitos donde poner cada cosa (además de unos materiales para trabajar más que ideales). Un punto de partida inmejorable. No voy a desvelar mucho más porque realmente creo que hay que vivirlo. Cualquier cosa más que pueda decir sería un spoiler y tú, lector, serías el mayor perjudicado si tiene pensado participar en algún evento de este tipo.

Conclusión

Si quieres hacer sketchnoting, si quieres que tus anotaciones cobren vida, o si das formación habitualmente y eres de los que, como yo, te explicabas así:

Haz lo posible para hacerlo así:

Crea tu propio diccionario de elementos básicos y practica.[/caption] La gente lo entenderá mejor, lo recordará mejor, prestará más atención, se enfocará más en los conceptos y estará más concentrada. He impartido cientos de cursos y solo recuerdo dos ocasiones en que los participantes hayan sacado una foto de alguna pizarra en la que haya explicado algún concepto. Espero que eso cambie a partir de ahora. Nada más, solo animaros a ir a alguna futura edición que organicen esos dos locos. Lo pasaréis en grande.